lunes, 13 de julio de 2009

Estuve en: Iglesia de Los Jerónimos (Madrid)



San Jerónimo «el Real», conocido popularmente como «Los Jerónimos», fue uno de los conventos más importantes de Madrid. Junto a él existía el llamado Cuarto Real, luego ampliado como Palacio del Buen Retiro en tiempos de Velázquez. Los Reyes Católicos lo utilizaron como aposento en sus frecuentes viajes a Madrid.

Del convento subsisten actualmente la iglesia y un claustro, a espaldas del Museo del Prado. El claustro sufrió un progresivo deterioro a lo largo del siglo XIX y tras un acuerdo con las autoridades eclesiásticas, fue recuperado e incorporado al Museo del Prado como parte de la ampliación diseñada por el arquitecto Rafael Moneo. Por su actual aspecto exterior, el claustro se conoce popularmente como «El cubo de Moneo».

Este monasterio San Jerónimo se realizó durante el siglo XV, en estilo gótico tardío con influencias renacentistas.


En el siglo XVI, Felipe II amplía el llamado Cuarto Real, que se encontraba al lado del Evangelio del Presbiterio, de tal suerte que el rey podía escuchar misa desde su dormitorio, costumbre que también es patente en el diseño y distribución del Monasterio de El Escorial.

Durante la invasión napoleónica de 1808 (Guerra de la Independencia), el monasterio y el Palacio del Buen Retiro quedaron gravemente dañados por el ejército invasor. Como consecuencia de esto y en afán de mantener lo que quedaba Fernando VII convierte el monasterio en cuartel de Artillería. Años después, don Francisco de Asís, consorte de Isabel II ordena a Narciso Pascual y Colomer la restauración de la iglesia, fruto de la cual son las torres de su cabecera, que flanquean el ábside. El complejo palaciego del Buen Retiro corrió peor suerte: sufrió tales daños que se demolió, a excepción del Casón del Buen Retiro y el Salón de Reinos.



Posteriormente, en 1878 se cede el templo al Arzobispado, que emprende nuevas reformas que lo dotarán de su aspecto actual, y en las que el interior será completamente remodelado eliminándose las tribunas del siglo XVI.

En San Jerónimo se celebró el enlace matrimonial entre Alfonso XIII y Victoria Eugenia, el 31 de mayo de 1906.

El 27 de noviembre de 1975 el Cardenal Tarancón presidió la Misa, votiva del Espíritu Santo, en el comienzo del reinado de S.M. Juan Carlos I.



La iglesia fue objeto de dos obras de restauración durante la segunda mitad del siglo XIX. En la primera, realizada por el arquitecto Narciso Pascual y Colomer entre 1848 y 1859, se añadieron algunos elementos nuevos como las torres. En la segunda, realizada a partir de 1879 por Enrique María Repullés y Vargas, se acometió una restauración definitiva del templo para su apertura como parroquia en septiembre de 1883.

La iglesia, declarada Monumento Nacional en 1925, está realizada en estilo gótico y es muy parecida a la de otros monasterios de la Orden, como el de Santa María del Parral en Segovia. Se levanta sobre una planta de cruz latina y está compuesta por una nave central, crucero y cinco capillas por cada lado de la nave cerradas por arcos ojivales. El exterior fue el más afectado por las reformas del siglo XIX. La portada fue realizada por Ponciano Ponzano en estilo neo-gótico y la escalinata, que da a la calle Alarcón, fue realizada en 1906 con motivo de la boda de Alfonso XIII para dar mayor monumentalidad al acceso del templo.


En la Iglesia de Los Jerónimos se encuentran las tallas procesionales de Ntro. Padre Jesús de la Salud y Mª Santísima de las Angustias, de la Hermandad de Los Gitanos de Madrid, agregada a la Hermandad de Los Gitanos de Sevilla, con sus mismas reglas y advocaciones. Estas imágenes procesionan en la Semana Santa de Madrid, concretamente el Miércoles Santo.

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