miércoles, 14 de septiembre de 2011

Estuvimos en: Pastrana, Villa Ducal


En un domingo de la primavera pasada nos acercamos a visitar Pastrana y conocer un poco de su historia y monumentos que guarda esta Villa:

Pastrana fue fundada en el siglo XIII bajo la dominación de la Orden Religiosa Militar de Calatrava, probablemente como una aldea de repoblación tras la expulsión definitiva de los Árabes.

En 1369, se le concede el título de Villa. En este mismo período, se construye su muralla y su iglesia primitiva.

El Rey Carlos I consigue de los Papas Clemente VII y Paulo III, las bulas necesarias para enajenar bienes de las Ordenes Religiosas Militares y por tanto, en el año 1541 vende la Villa de Pastrana a Doña Ana de la Cerda, condesa de Mélito y viuda de Don Diego Hurtado de Mendoza. Es esta la que comienza la construcción del conocido Palacio Ducal. Muerta Doña Ana, pasa el señorío a sus hijos D. Gaspar Gastón y D. Baltasar Gastón, los cuales venden estas propiedades en 1569 a los Príncipes de Éboli, Ruy Gómez de Silva, consejero, valido y amigo personal de Felipe II y la célebre Doña Ana de Mendoza y de la Cerda. Posteriormente estos obtienen del Rey el título de Duques de Pastrana.

Con los primeros Duques, llega para Pastrana su época de gran esplendor, ya que éstos realizan grandes obras en la Villa. En 1569, mandan llamar a Santa Teresa de Jesús con el fin de fundar un convento de Carmelitas Descalzas, creando el de San José para mujeres y el de San Pedro (hoy del Carmen) para hombres. En 1570, traen un numeroso grupo de moriscos expulsados de las Alpujarras de Granada para trabajar la seda y levantar una de las fábricas de tapicería más prestigiosas de España durante los Siglos XVI y XVII. Más tarde, los Duques completan su obra ascendiendo la iglesia parroquial a Colegiata, dotándola de un Cabildo de 48 Canónigos, que superaba en número a todas las Catedrales de España, excepto a la Catedral de Toledo.


Muerto Ruy Gómez, en 1573, la Princesa de Éboli ingresa en el Convento de San José, incumpliendo reiteradamente la regla Carmelitana. Poco después, Felipe II le ordena que abandone el convento para ocuparse de su patrimonio y de su familia. En 1576, regresa a Madrid, como una de las damas más acaudaladas y respetadas de la Corte. Allí inicia una vida inquieta, y por sus intrigas en la Corte con Antonio Pérez, Secretario de Felipe II, es detenida en 1579. Es encerrada en la torre de Pinto y a los pocos meses se la traslada al castillo de Santorcaz, donde se reunirá con sus hijos. Finalmente es traída a su propio palacio en Pastrana, de donde no saldría hasta su muerte en 1592. Sus restos se conservan actualmente en la Cripta de la Iglesia-Colegiata de esta Villa Ducal.

Más tarde se suceden los Duques y, al trasladar éstos su residencia a Madrid, en el siglo XVIII, Pastrana inicia su vida rural.

Hoy en día, la ilustre Villa sigue conservando gran parte de su trazado medieval y la riqueza artística que atesoró durante el siglo de Oro.

Los monumentos que pudimos visitar fueron los siguientes:

Palacio Ducal (solo exterior por encontrarse cerrado por festividad); fue proyectado por el conocido arquitecto Alonso de Covarrubias. El Edificio tiene un trazado renacentista español. La fachada, sin apenas ornamentación, es de piedra sillar y resalta la sobriedad de la portada de la puerta principal.
En su interior se conservan unos excelentes artesonados también diseñados por Alonso de Covarrubias, de estilo plateresco. En su famosa torre estuvo retenida y prisionera la princesa de Éboli entre 1581 y 1592, por orden del rey Felipe II. Hoy es la sede del Observatorio de la Sostenibilidad de España.

Plaza de la Hora; se trata de la gran plaza de armas que se encuentra delante del Palacio Ducal. Antiguamente se utilizaba para hacer paradas militares y recibimientos principescos. Su nombre proviene en la época del encarcelamiento de la princesa de Éboli, ya que, durante su encierro el único contacto que tenía con el exterior era poder salir a la reja del torreón durante una hora al día.


Iglesia Colegiata; realizamos una visita guiada. La señora que hacía de guía (no nos acordamos de su nombre) era una lugareña nacida y criada en Pastrana, viuda del antiguo conserje de la Colegiata y con amplios conocimientos sobre la Historia del lugar y la Princesa de Éboli. Tenia un fuerte carácter y un punto de humor negro, que nos hizo muy amena la visita.  La iglesia fue levantada originariamente en el siglo XIV como Iglesia Parroquial de la Villa Calatrava. Recibió añadidos y detalles, como la portada norte que fue construida en estilo gótico de finales del siglo XV, y finalmente la gran ampliación de las naves y el crucero en la primera mital del siglo XVII, promovida por el arzobispo Fray Pedro González de Mendoza, hijo de los primeros duques de Pastrana. Su interior alberga un magnífico Museo Parroquial, destacando varias vestimentas de carácter litúrgico, así como la estupenda colección de tapices góticos de Alfonso V de Portugal, en los cuales están grabadas varias escenas de las conquistas en las plazas del norte de África por las tropas del monarca. Fueron realizados entre 1475-1480.



Personajes más importantes en la Historia de Pastrana:

Ana de la Cerda y Castro; Abuela de la princesa de Éboli. Fue la primera señora de la Villa de Pastrana, tras su adquisición en 1541 al emperador Carlos I y la que ordenó la construcción del Palacio Ducal.

Diego de Mendoza; esposo de Ana de la Cerda y Castro, por tanto abuelo de la princesa de Éboli. Era hijo del Gran Cardenal Mendoza. Fue hombre de confianza de Carlos I y nombrado Conde de Mélito (Nápoles) y Virrey de Valencia.

Ana de Mendoza y de la Cerda, Princesa de Éboli; hija de D. Diego Hurtado de Mendoza (Príncipe de Mélito y Duque de Francavilla en Nápoles, y Virrey de Cataluña) y de Dª Catalina de Silva. Nació en Cifuentes en 1540 y siendo todavía niña fue prometida a Ruy Gómez de Silva (secretario de Estado del rey Felipe II) que era 24 años mayor que ella. Fruto de este matrimonio nacieron 10 hijos, de los cuales sobrevivieron 6. Tras la muerte de su marido ingresó un tiempo en el Convento carmelita de San José, fundado por Santa Teresa de Jesús. Tras la vuelta a la corte, fue acusada de conspiración por Felipe II y encarcelada en Pinto, Santorcaz y finalmente en su propio Palacio de Pastrana, donde tras once años de cautiverio, falleció en 1592. Sus restos descansan en la cripta de la Colegiata de Pastrana.



Fray Pedro González de Mendoza; fue el hijo menor varón de los Príncipes de Éboli y nacido en 1569. Tomó el hábito franciscano en el convento de La Salceda, llegando a ser Provincial de Castilla y Vicario General de la Orden Franciscana. Gracias a su talento ocupó también los cargos de Arzobispo de Granada y Zaragoza, Obispo electo de Osma y de Sigüenza. Pastrana le debe gran parte de su patrimonio, pues fue quien llevó a cabo la ampliación de la Colegiata, edificando la Capilla Mayor, el retablo, catafalco y gran parte de los objetos y bienes expuestos hoy en día en su museo parroquial. Murió en 1639 y fue enterrado en el altar mayor de la Colegiata donde sus restos permanecieron mas de 200 años hasta que se trasladaron a la cripta del panteón familiar.

Rodrigo Díaz de Vivar de Silva y Mendoza; Nació en 1614, siendo bisnieto de los Príncipes de Éboli y Cuarto Duque de Pastrana. Se casó en 1630 con Catalina Gómez de Mendoza, Octava Duquesa del Infantado, con lo cual se unieron ambos títulos. Fue un hombre crucial para Pastrana al haber sido quien realizó en 1667 a través de su testamento la donación a la Colegiata de los famosos tapices portugueses de Alfonso V, que constituyen una de las mejores colecciones del mundo de tapices góticos flamencos del s.XV. Murió en 1676 y sus restos se encuentran enterrados en la Cripta de la Colegiata de Pastrana. 

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